El día de tu boda va a ser uno de los más importantes, significativos y memorables de tu vida. Por eso es importante que lo hagas bien. Las bodas no son baratas (como ya sabrás si has empezado a investigar), pero la buena noticia es que hay muchas formas de reunir fondos. Desde conseguir dinero de empresas de préstamos para coches hasta pedir favores a los abuelos, así es como puedes pagar la boda de tus sueños:
¡Ahorra, ahorra, ahorra!
En cuanto te comprometas (o antes, si eres muy organizado), intenta ahorrar algo de dinero cada mes. En épocas de vacas flacas puede ser difícil, pero incluso 30 euros al mes (el equivalente a llevar 10 almuerzos al trabajo en lugar de comprar una comida en el supermercado) pueden ayudar.
Pedir un préstamo para la boda
Las entidades crediticias ofrecen préstamos específicamente pensados para ayudarte a pagar tu boda. Si tu calificación crediticia es lo bastante buena, puedes pedir prestados hasta 15.000 euros y devolverlos a un interés aproximado del 5% a lo largo de varios años. Por supuesto, esta podría ser la solución perfecta si estás planeando una gran boda con un lugar precioso, un vestido blanco, una comida fantástica y un entretenimiento excelente.
Pedir ayuda a la familia
Otra forma de reunir fondos para tu boda es pedir ayuda a tu familia.
Cada vez es más frecuente que la mayoría de las parejas que se casan pidan una pequeña ayuda a sus padres y abuelos. Así que, si tu familia puede permitírselo o ha expresado su intención de echarte una mano, mira a ver qué están dispuestos a darte. Podría cubrir el coste del lugar de celebración, pagar los trajes y vestidos o, simplemente, liquidar la factura de los arreglos florales.
Solicitar una donación
Otra tendencia actual es que los novios pidan a los invitados que hagan un donativo para su boda o luna de miel en lugar de traer un regalo. Esto es perfecto para las parejas que necesitan conseguir dinero más que “cosas”, y suele ser más útil porque la mayoría de las parejas ya viven juntas antes de casarse hoy en día. ¡Otra tostadora es lo último que necesitas! Podrías destinar el dinero a una lujosa luna de miel, o utilizarlo para devolver lo que pediste prestado para la boda.
Echa también un vistazo a nuestro artículo “La calificación crediticia“.